domingo, 23 de agosto de 2009

ALQUIEN ME ESPERA


No puedo dormir, doy vueltas y vueltas en mi cama, miro el techo de este inmenso departamento, y como todos las noches mis pensamientos llegan a un mismo punto.
Mi pueblo natal... mi madre... y aquél hermano que no fue.
Quizá en todos los pueblos suceda de vez en cuando algo parecido, pero esta historia la viví y me marcó para siempre.
Si es que realmente en casos como el mío, somos una parte del otro, esa parte mía se quedó allí, en mi pueblo, lejano y casi invisible en el mapa.
Cuantas noches, me quedó mirando desde el balcón, la inmensa ciudad y aún sigo necesitando aquella parte mía que está ausente desde hace muchos años para que sea contención de mis vivencias y emociones.
Siempre creía que la lucha por superarme en mi profesión habia sido la unica y más encarnizada, pero ahora me doy cuenta que estoy equivocado, mi primera y gran lucha comenzo antes de nacer y creo que no culminará hasta mi muerte.
QUE HUBIERA SUCEDIDO SI PERDIA...... no vería los amaneceres, ni amaría ni me amarían, no podría disfrutar del placer de estar vivo.
Pero como dije antes, mi lucha comenzó antes de nacer en aquel pueblo cuando mi madre sintió los dolores de parto, que mi hermano y yo teníamos como modo de avisarle que ya queríamos conocerla.
Esa batalla la gané yo solo, mi hermano no pudo superarla, dice mi madre que yo resistí porque era el más fuerte.
Nunca superé la falta de mi hermano, quisiera creer que está a mi lado, de todas maneras sé que cuando sea el momento podré tener una charla con él, para decirle que falta me hizo su compañía.
Y recorreremos juntos las calles de nuestro pueblo, para compartir la eternidad.
Cuando la nostalgia invade mi espiritu y la soledad me agobia, vuelvo una y otra vez con mi mente a mi pueblo natal, una sensación de placidez me envuelve porque tengo la certeza que no estoy solo y que en el final.............
ALGUIEN ME ESPERA