jueves, 13 de agosto de 2009

Y EL SOL SALIO

Me volvió a la realidad el timbre, era el cartero. Extrañamente despertó en mi un nerviosismo hasta tal punto, que mi corazón comenzó a latir en forma muy acelerada, no compredía esa perturbación ¿A mi edad y poniéndome nevioso por una carta?...era ridículo.
Dejé el sobre como si no existiera en mi escritorio y me fui a servir un café humeante, mientras acomodaba mi sillón preferido. Siempre quise que al sentarme, ante mi quedara el paisaje que a ésta altura del año era particularmente bello, porque sus montañas y vegetación estaban como tímidos copos de nieve que se mezclaban con los rayos del sol, haciendo de ello un paisaje digno de una postal.
Bueno, es que por algo estaba yo en Suiza tratando a pesar de mis recuerdos de escribir mi tan solicitada y esperada autobiografía, que según mis amigos, daría mucho que hablar, claro, cuando a uno le dicen esto se da cuenta que los años han pasado.
En fin, veremos que dice la carta.
La abrí, e inmediatamente reconocí la letra, alli decia: "Llego mañana, Pedro murió, voy con Lucía. Besos. Estela"
Los recuerdos se agolparon en mi mente...Estela ¡Cuanto te amé! nuestra juventud y su belleza hicieron el resto, no pensamos en el dolor de mi hermano Pedro, fuimos tan felices.
Nos amábamos, resueltos íbamos a enfrentarlo todo cuando sucedió el accidente. Una noche lluviosa mi hermano chocó con su auto y todo terminó.
Que podíamos hacer, Estela debía quedarse con el que más la necesitaba, hubiese sido matarlo lo contrario, y yo lo entendí.
Tiempo después me enteré del embarazo de Estela, ambos sabíamos que Lucía era nuestra hija, jamás lo revelamos. En alguna recepción nos encontrábamos sin poder claro, justificar ante mi hermano mi negativa sistemática de alojarme en su quinta. Año tras año, observé de lejos crecer a mi niña.
Cómo se parecía a Estela, como iba encariñándose con éste tio escritor tan hermitaño y como necesitaba yo cada vez más abrazarla y llamarla HIJA.
Ahora todo terminó, llegó el momento que he esperado, pero, como tratarla. ¿Sabría la verdad? - ¿Me dejará de querer?. Como pondré esta parte de mi vida en mi libro.
Bueno, bueno, me parece que me estoy poniendo viejo y nostálgico, esperaré el momento y ya se verá.
El timbre....que largo me parece el pasillo, la veo tan joven y parecida a Estela, me acerco tímidamente...
Hola sobrina, como estás.
Sobrevino un silencio que fue el más largo de mi vida, de sus labios muy suavemente, salió una palabra en forma de susurro que esperé durante veinticinco años...
HOLA.....PAPA............
Y EL SOL SALIO PARA SIEMPRE

Primer Premio 1996 Municipalidad de Merlo.
Premiado para participar con varios escritores de una Antologia año 98