martes, 3 de mayo de 2011

Sabato: el adiós a un clásico

En una austera ceremonia fue inhumado ayer en el cementerio Jardín de Paz, de Pilar, el gran escritor y pensador argentino Ernesto Sabato, muerto anteayer a los 99 años después de que una neumonía quebrara su debilitada salud.
El escritor, un intelectual comprometido con la realidad política del país, que gozaba del afecto de lectores y personalidades en todo el mundo, permanecía desde hacía años lejos de la atención pública y casi recluido en su casa de Santos Lugares, en el conurbano
En su obra más celebrada, Sobre héroes y tumbas , que narra un amor trágico entre un adolescente inseguro y una muchacha de una familia tradicional en decadencia, aspiró a reflejar de manera simbólica las claves ocultas del pasado y el presente argentinos. Por el conjunto de su obra literaria, Sabato, que también era pintor, recibió en 1984 el Premio Cervantes, por lo que se convirtió en el segundo argentino en obtener el máximo galardón a la literatura en español después de Borges. En la vuelta a la democracia, el escritor presidió la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep), cuya investigación, plasmada en el libro Nunca más , abrió las puertas para el juicio a las juntas militares de la última dictadura militar, en 1985.
Tras su muerte, ocurrida en la madrugada de anteayer, Sabato fue velado por la tarde en el club Defensores de Santos Lugares, ubicado enfrente de la casa en la que vivió los últimos 50 años, al que solía concurrir a tomar café y a jugar al dominó con los vecinos. El velatorio, humilde y sencillo, como el escritor prefirió vivir, se hizo en la sala de fiestas de ese club barrial.
Allí estaban su última compañera, Elvira González Fraga; sus seis nietos, hijos de Mario y de Jorge (hijo mayor del escritor, muerto en un accidente automovilístico en 1995) y una multitud compuesta mayormente por vecinos que se habían acercado a manifestar su afecto, además de amigos y personalidades de la cultura y la política. Pese al pedido en contrario hecho por los familiares, se recibieron muchos arreglos florales, entre ellos el de la Presidenta Cristina Kirchner, quien ademàs mantuvo diàlogos telefònicos con Mario Sabato y Elvira Gonzàlez Fraga; el de la Secretaría de Cultura de la Nación, la embajada de España
Sabato había nacido el 24 de junio de 1911 en la ciudad bonaerense de Rojas. Ya recibido de físico, trabajó en Francia y Estados Unidos. Había militado en el Partido Comunista, pero se desilusionó con el rumbo que tomó el gobierno de Stalin en la Unión Soviética. La pulsión por la literatura pudo más que la ciencia y, en medio de una crisis existencial, se entregó a escribir. Lo acompañaba en esos años Matilde Kusminsky Richter, su esposa, madre de sus hijos, fallecida en 1998. En 1948, Sabato publicó El túnel , su primera novela, sobre un pintor que asesina a su amante, celebrada por Albert Camus; en 1961 llegó Sobre héroes y tumbas ,
 
Sintesis de la Nota publicada en LA NACION
 
 Nota de la Redacción: Con la muerte de Sábato, murio una parte de mi adolescencia que hacia sus primeros pasos en la lectura, lei por primera vez Sobre Heroes y Tumbas y El Tunel que aun estan en mi biblioteca, le agradezco al maestro no solo lo escrito, sino tambien los conceptos que le he escuchado en todas las entrevistas sobre la libertad del hombre y los derechos humanos. Gracias y Hasta Siempre.