domingo, 17 de marzo de 2013

LA MALDICION DE MALINCHE

Canción de origen mejicano que relata de modo sintético la problemática aborigen y tiene vigencia en toda la comunidad latinoamericana MALINCHE fue una aborigen hija de un monarca azteca que se enamoró de Cortés y traicionó a sus hermanos de raza.


Del mar los vieron llegar,
mis hermanos emplumados;
eran los hombres barbados,
que la profecía esperaba.

Se oyó la voz del monarca
de que el dios había llegado,
y les abrimos las puertas,
por temor a lo ignorado.

Iban montados en bestias,
como demonios del mal,
iban con fuego en las manos
y cubiertos de metal.

Sólo el valor de unos cuantos
les opuso resistencia,
y al mirar correr la sangre,
se llenaron de verguenza.

Porque los dioses ni comen,
ni gozan por lo robado,
y cuando nos dimos cuenta,
ya estaba todo acabado.

En ese error entregamos
la grandeza del pasado,
y en ese error nos quedamos
trescientos años esclavos.

Se nos quedó el maleficio
de brindar al extranjero
nuestra fe, nuestra cultura,
nuestro pan, nuestro dinero.

Hoy le seguimos cambiando
oro por cuentas de vidrio
y damos nuestra riqueza
por sus espejos con brillo.

Hoy en pleno siglo XX
nos siguen llegando rubios
y les abrimos la casa
y los llamamos amigos.

Pero si llega cansado
un indio de andar la sierra
lo humillamos y lo vemos
como extraño por su tierra.

HUY hipócrita que te muestras
humilde ante el extranjero,
pero te vuelves soberbio
con tus hermanos del pueblo.

OH, maldición de Malinche,
enfermedad del presente,
cuando dejarás mi tierra
cuando harás libre a mi gente.

Gabino Palomares